Entrevistamos a… Carmen Martínez-Artero Peñalver

“Yo estoy muy contenta con el comedor. En un piso la gente no va a comer mejor que aquí“

20 años – Murcia
2º ingeniería Agroalimentaria
2 años en Galileo

¿Por qué escogiste Valencia para estudiar?

Mi carrera la podía cursar en Madrid o Valencia. Finalmente elegí Valencia porque me parece una ciudad super completa; te ofrece lo mismo que Madrid, pero además tiene mar.

¿Por qué elegiste vivir en el Colegio Mayor Galileo Galilei?

Porque si llegas nuevo a una ciudad lo primero que necesitas es amigos, y en un colegio mayor conoces mucha gente en muy poco tiempo y, además, te ofrece muchas comodidades.

¿En qué tipo de habitación estás?

Ahora, en mi segundo año, estoy en una habitación triple. Pero en mi primer año estuve en una individual. Como nunca he compartido habitación con mis hermanos estaba acostumbrada a tener mi espacio.

¿Y qué diferencia hay entre vivir en una individual y en una triple?

Pues en la individual estás muy a gusto, puedes ir más a tu bola. Y luego siempre tienes las zonas comunes que es donde conoces a todo el mundo y haces amigos. En el comedor, por ejemplo, siempre nos quedamos de sobremesa y se empieza a sentar la gente y se nos hacen las tantas.
Luego, en mi segundo año, he cogido la triple porque ya tenía un grupo de amigas y con dos de ellas decidimos irnos a vivir juntas las tres. Es una gozada, estás todo el rato riéndote. La única pega es a la hora de levantarse porque yo madrugo más que ellas y tengo que ir con la linterna del móvil para vestirme, pero por lo demás todo son ventajas.

¿Y estudiar en un triple es complicado?

Para nada. Por un lado, tenemos las salas de estudio y la biblioteca que están las 24 horas abiertas. Y luego, si una está estudiando en la Sala de Banderas pues las otras tratamos de no molestarla. Muchas veces, estamos las tres estudiando y es como estar en una biblioteca.

¿Cómo fueron tus primeros días en Galileo?

Pues tenía un par de amigas de Murcia que vinieron también al Gali y enseguida conocí a sus amigas. También, durante las primeras semanas es cuando conocí al 80% de la gente. Se organizan muchas actividades durante el mes de septiembre que ayudan a relacionarnos.

De todas las zonas comunes que tenemos, ¿cuáles son las que más usas?

Lo que más uso son las salas de estudio. Luego, en la terracita junto a la cocina común estoy mucho y también conoces a mucha gente ahí. También el gimnasio lo utilizo mucho. Y en la terraza de arriba muchas veces vamos después de comer a tomar el sol. Y mañana, por ejemplo, hacemos ahí una barbacoa con amigos.

¿Has participado en alguna actividad organizada por Galileo?

Sí, el año pasado hice la actividad de senderismo. Fue chulísima. Fuimos a la Sierra de Espadán. Primero nos recogieron los autobuses, estuvimos andando varias horas hasta llegar a un pico donde descansamos e hicimos fotos de las vistas. Algunos llevábamos bolsas de plástico para recoger basura que íbamos encontrando y así colaborábamos a la limpieza del monte. Al final nos comimos una paella en un merendero. ¡Riquísima!
También, en septiembre hicimos una gymkana, volley playa, noches de cine, etc.

¿Qué tal la comida el comedor de Galileo?

A mí me gusta un montón. Hay muchísimos platos para elegir, siempre hay opciones. Yo estoy muy contenta con el comedor. En un piso la gente no va a comer mejor que aquí.

¿Qué ventajas crees que hay entre vivir en Galileo y en un piso?

Primero la ubicación, estamos dentro del campus de la Universidad Politécnica de Valencia. Yo estoy al lado de mi universidad. Y que luego, llegar y tener la comida hecha es un puntazo. Y no tienes que limpiar nada; dejas la bandeja y te vas. Y además nos limpian la habitación todas las semanas.
Yo, además, tengo contratado el servicio de lavado de ropa personal y funciona muy bien. Te recogen la ropa sucia un día de la semana y a los dos días te la devuelven limpia y planchada.
Y los del piso tiene que comprar la comida, cocinar, limpiar la ropa, fregar la casa… (risas)